Entre flores blancas y un silencio sepulcral, compañeros de tripulación recibieron los restos del joven de 32 años en Dallas. La justicia colombiana investiga el uso de escopolamina por bandas criminales como causa del deceso.
DALLAS, TEXAS – El cielo de Dallas se tiñó de luto y respeto para recibir el féretro de Eric Fernando Gutiérrez Molina. Tras días de angustia y una búsqueda que terminó en tragedia en Colombia, los restos del auxiliar de vuelo de American Airlines finalmente regresaron a casa, donde fueron recibidos con honores por una guardia de honor conformada por sus propios colegas.
Un círculo de respeto en la pista
En una escena que ha conmovido al sector aeronáutico, decenas de empleados de la aerolínea, vestidos con sus chalecos de alta visibilidad, formaron un círculo humano alrededor del féretro a su llegada al aeropuerto. Entre lágrimas y flores blancas, la tripulación escoltó a su compañero hasta la North Dallas Funeral Home, recordando a Gutiérrez como un hombre «carismático, jovial y siempre dispuesto a ayudar».
El misterio de Medellín: ¿Escopolamina?
Eric, de origen salvadoreño y ciudadano estadounidense, desapareció la noche del 22 de marzo durante una escala laboral en Medellín. Había salido con compañeros a un club nocturno, pero nunca regresó al hotel.
La Fiscalía de Colombia mantiene el caso bajo una rigurosa investigación judicial. Las principales hipótesis apuntan a las bandas que operan en zonas turísticas de Medellín, las cuales utilizan escopolamina (conocida como «aliento del diablo») para incapacitar a sus víctimas. Esta sustancia anula la voluntad, provoca pérdida de memoria y, en dosis elevadas, puede causar un paro cardiorrespiratorio o la muerte.
Investigación en curso
Mientras Medicina Legal de Colombia ya entregó los resultados de la necropsia al fiscal del caso, persisten rumores en redes sociales sobre otra compañera de tripulación que habría resultado afectada la misma noche, aunque esta información no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades.
Por el momento, la comunidad de la aviación internacional y la familia de Eric exigen justicia, mientras las autoridades colombianas intentan identificar a los presuntos autores de este crimen que ha encendido las alarmas sobre la seguridad de las tripulaciones en escalas internacionales.