EFE
La administración del presidente Donald Trump ha anunciado planes para utilizar bases militares en todo Estados Unidos como centros de detención para inmigrantes indocumentados. El primer centro se establecerá en Fort Bliss, Texas, y servirá como un centro para detener a inmigrantes antes de su deportación. 
Esta iniciativa forma parte de una serie de medidas de inmigración implementadas recientemente. En enero, se eliminó la prohibición que impedía las detenciones de migrantes en los tribunales, lo que ha generado preocupaciones sobre el impacto en el sistema judicial y la disposición de las personas a asistir a sus audiencias por temor a ser detenidas. 
Además, la administración ha revertido una decisión previa que suspendía la representación legal para menores migrantes no acompañados, permitiendo que estos continúen recibiendo asistencia legal. 
Estas políticas han suscitado críticas de defensores de los derechos humanos y expertos legales, quienes argumentan que podrían socavar los derechos de los migrantes y afectar negativamente el sistema judicial de Estados Unidos.