New York.- Un tribunal de apelaciones en Manhattan anuló la sanción de 454 millones de dólares impuesta a Donald Trump y su familia por un caso civil de fraude, la decisión representa un revés para la fiscal general de Nueva York, Letitia James, quien había presentado la demanda en 2022 acusando al presidente y a sus hijos mayores de manipular el valor de sus activos para obtener ventajas económicas, aunque la corte reafirmó que existieron pruebas de fraude, consideró que la cuantía de la multa violaba la Octava Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, que prohíbe sanciones excesivas.
Tras conocerse el fallo, Trump celebró efusivamente en su red social Truth Social, calificando el proceso como una “caza de brujas” y señalando que la fiscal James actuó con fines políticos, el mandatario insistió en que nunca cometió irregularidades y sostuvo que el caso fue un intento de perjudicar su carrera y sus empresas en Nueva York, aun así, el tribunal reiteró que la responsabilidad por fraude de Trump y su organización sigue vigente, aunque sin la multa inicial.
La fiscal James ya anunció que apelará esta nueva decisión, reafirmando su postura de que el presidente y sus hijos incurrieron en prácticas fraudulentas durante años, el enfrentamiento judicial entre ambas partes se ha intensificado, y Trump lo utiliza como argumento político en medio de sus críticas a otros jueces y fiscales que lo han procesado en casos paralelos.
La resolución reabre el debate sobre los límites de las sanciones económicas y la influencia de los procesos judiciales en la contienda política estadounidense.
Fuente: El País