Santo Domingo. – El Gobierno dominicano ha declarado la guerra abierta al comercio ilícito. En un movimiento estratégico para nivelar el «tablero de juego», se ha anunciado el despliegue de una auditoría integral de licencias y permisos en todo el territorio nacional.
Esta ofensiva, coordinada por la Mesa de Control de Comercio Ilícito, no solo busca recuperar la recaudación fiscal, sino proteger la salud de los consumidores y garantizar que las empresas formales no compitan en desventaja.
«Quien opere en la República Dominicana lo hará bajo el marco de la ley», sentenció el ministro Eduardo Sanz Lovatón, subrayando que la inteligencia de mercado aportada por el sector privado será la base de las próximas fiscalizaciones.
Puntos clave de la medida:
Auditorías del Ceccom: Revisión operativa de permisos de combustibles y mercancías.
Trazabilidad estricta: Implementación de nuevas métricas para rastrear el origen de los productos.
Alianza Público-Privada: Trabajo conjunto con la AIRD para identificar focos de competencia desleal.