En un paso estratégico para la estabilidad regional, el canciller dominicano Roberto Álvarez confirmó que la República Dominicana brindará respaldo logístico y operativo a la nueva Fuerza de Supresión de Bandas (GSF) de las Naciones Unidas en Haití. Tras una reunión de alto nivel con representantes de la ONU, se definieron los límites de esta colaboración que busca frenar la crisis de violencia en el vecino país.
El rol de República Dominicana: Apoyo, no intervención
El Canciller fue enfático al aclarar que la participación dominicana se mantendrá estrictamente dentro de sus fronteras. El apoyo se centrará en:
Facilidades de tránsito: Paso de personal internacional y equipos especializados.
Asistencia médica: Servicios de salud para los miembros de la misión en caso de emergencia.
Base de soporte: Instalación de una oficina de la Unsoh (Oficina de Apoyo de la ONU en Haití) en territorio dominicano para coordinar suministros.
«Nuestra cooperación se limita exclusivamente a respaldo desde el territorio dominicano, sin involucramiento directo en operaciones dentro de Haití», precisó Álvarez.
Comienza el despliegue: Llegan las tropas de Chad
El anuncio coincide con la llegada del primer contingente de tropas procedentes de Chad, que marca el inicio formal de la GSF. Esta nueva fuerza, autorizada por la Resolución 2793 del Consejo de Seguridad, sustituye a la antigua misión (MMS) y contará con un total de 5,500 efectivos.
Sus objetivos principales son:
Operaciones selectivas: Ataques basados en inteligencia contra cabecillas de bandas.
Control de infraestructuras: Recuperación de carreteras clave y puertos bloqueados.
Protección civil: Salvaguardar a la población bajo estándares de derechos humanos.
2026: Un año decisivo para Haití
Esta es la duodécima misión de la ONU en Haití desde 1990. Sin embargo, la presión es máxima, ya que la meta final es estabilizar el país para celebrar las postergadas elecciones generales, cuya primera vuelta está programada para el 30 de agosto de 2026.