EFE-WASHINGTON-Donald Trump, en su habitual tono contundente, reafirmó que los nuevos aranceles entrarán en vigor sin posibilidad de negociación. La medida impactará directamente a México y Canadá, socios comerciales clave de Estados Unidos, afectando sectores como el automotriz, agrícola y manufacturero.
El anuncio también incluye un aumento en los aranceles a productos chinos, lo que eleva la presión sobre Beijing en la ya tensa guerra comercial entre ambas potencias. Estas tarifas forman parte de una estrategia más amplia de proteccionismo económico que Trump ha defendido desde su primer mandato, argumentando que busca proteger la industria y los trabajadores estadounidenses.
En su discurso, Trump vinculó los aranceles con el tráfico de fentanilo, asegurando que México y Canadá son rutas clave para esta droga altamente letal. Sin embargo, expertos han señalado que las medidas comerciales no resolverán la crisis de opioides en EE. UU., sino que podrían perjudicar las relaciones diplomáticas y afectar el comercio regional.
Con estas decisiones, Trump refuerza su postura de línea dura en política comercial y de seguridad, en un contexto en el que busca consolidar su imagen de líder fuerte de cara a futuras elecciones.