NUEVA YORK.- El actor, director, productor y activista Robert Redford, una de las figuras más influyentes de Hollywood durante más de seis décadas, falleció este martes a los 89 años en su residencia de Sundance, en las montañas de Utah, rodeado de sus seres queridos. Así lo confirmó su publicista Cindi Berger en un comunicado al Daily News, en el que pidió privacidad para la familia y no precisó la causa del deceso.
Redford, considerado un símbolo de la elegancia y el galanismo estadounidense, alcanzó la fama mundial en la década de 1960 y 1970 con clásicos como Butch Cassidy and the Sundance Kid (1969), The Sting (1973), All the President’s Men (1976) y The Way We Were (1973). Su porte, carisma y talento lo convirtieron en uno de los actores más cotizados y admirados de su generación.
Carrera detrás de cámaras
Más allá de su carrera actoral, Redford brilló como director. En 1980 debutó con Ordinary People (Gente como uno), un drama familiar que le valió el Oscar a Mejor Director, consolidando su lugar no solo como intérprete, sino también como un cineasta respetado. A lo largo de su trayectoria también dirigió títulos como A River Runs Through It (El río de la vida, 1992) y Quiz Show (1994), ambas aclamadas por la crítica.
Activismo y Sundance
En los años 80, Redford fundó el Sundance Institute, una plataforma destinada a descubrir y apoyar nuevas voces en el cine independiente. Bajo su liderazgo, nació el Festival de Cine de Sundance, que hoy es uno de los más prestigiosos del mundo y trampolín de directores como Quentin Tarantino, Steven Soderbergh, Ava DuVernay y Damien Chazelle.
Su labor cambió la forma en que se produce y consume el cine en Estados Unidos, ofreciendo un espacio alternativo frente al dominio de los grandes estudios de Hollywood.
Reconocimientos y legado
A lo largo de su carrera, Robert Redford recibió múltiples distinciones, entre ellas el Oscar honorífico en 2002, el Kennedy Center Honors en 2005 y la Medalla Presidencial de la Libertad otorgada por Barack Obama en 2016.
Además de su compromiso con el cine, Redford fue un activista ambiental y social, utilizando su fama para apoyar causas ligadas a la naturaleza, los derechos civiles y la democracia.
Con su partida, el cine pierde no solo a un actor icónico, sino a un visionario que transformó el panorama cultural y cinematográfico, dejando una herencia viva en cada nueva generación de artistas que encuentran en Sundance una puerta abierta a sus sueños.