Washington D.C.– El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, lanzó una dura advertencia sobre el futuro de la OTAN, señalando que Washington se verá obligado a «reexaminar» su relación con la alianza transatlántica una vez finalice el conflicto con Irán.
La declaración surge tras la negativa de varios aliados europeos de permitir el uso de bases militares y espacio aéreo para misiones de combate estadounidenses.
Una alianza de «un solo sentido»
En declaraciones a la cadena Fox News, Rubio, quien históricamente fue un firme defensor de la OTAN en el Senado, cuestionó la utilidad actual de la organización si esta no respalda los intereses de seguridad nacional de EE. UU. en momentos críticos.
«Si hemos llegado a un punto en el que la alianza significa que no podemos usar nuestras bases para defender los intereses de Estados Unidos, entonces la OTAN es una calle de sentido único», sentenció el jefe de la diplomacia estadounidense.
El detonante: El bloqueo europeo
La frustración de Washington escaló tras acciones recientes de países clave:
España: Cerró su espacio aéreo a aeronaves militares estadounidenses en misiones contra Irán.
Italia: Denegó permisos de aterrizaje a aviones de combate que se dirigían al Oriente Medio.
Rubio aclaró que, aunque EE. UU. no exige que sus aliados realicen ataques aéreos directos, sí espera la reciprocidad en el uso de la infraestructura militar situada en suelo europeo, la cual sirve para «proyectar poder» global.
¿El fin de una era?
El secretario de Estado fue enfático al plantear una pregunta que resuena en los círculos de poder de Washington: «¿Para qué estamos en la OTAN?».
Esta postura sugiere que, tras la conclusión de la guerra contra Irán, la arquitectura de seguridad global establecida desde la posguerra podría sufrir cambios drásticos, dependiendo de la disposición de los socios europeos para colaborar con las misiones estratégicas del Pentágono.