Una tragedia estremecedora sacude al Bronx: Naida Jorge, de 54 años, fue arrestada y acusada de asesinato, encubrimiento de cadáver y manipulación de pruebas tras presuntamente limpiar la escena donde su hijo, Robert Strother, de 27 años, habría torturado y asesinado a su novia, Princesa Encarnación-Soto, de 21 años.
La joven fue hallada el lunes 22 de julio sin vida en un edificio de apartamentos en Fordham Heights, con signos evidentes de tortura. Su cuerpo presentaba múltiples heridas punzocortantes, golpes de martillo, hematomas severos y marcas que indican que fue atada. Fue encontrado tendido en un rellano de escaleras, con ropa limpia y sin rastros visibles de sangre, lo que inicialmente desconcertó a las autoridades.
Sin embargo, al seguir rastros de sangre, los investigadores llegaron al apartamento donde vivía Naida Jorge, madre del sospechoso. Allí hallaron ropa ensangrentada, sábanas y productos de limpieza, confirmando que alguien intentó borrar evidencia del crimen.
Según explicó el jefe de detectives del NYPD, Joseph Kenny, Jorge habría actuado para proteger a su hijo, limpiando la escena del brutal asesinato. Además, la policía reveló que la madre e hijo habían realizado una acusación falsa de violación contra la víctima meses atrás, lo que ahora se interpreta como un intento de desviar la atención de un historial de violencia doméstica.
Robert Strother permanece prófugo, y la policía continúa su intensa búsqueda. Mientras tanto, Naida Jorge permanece detenida sin derecho a fianza, enfrentando cargos severos por su participación en la limpieza del crimen y encubrimiento.
Este caso ha generado indignación pública y renovado los llamados para fortalecer las políticas de prevención y protección contra la violencia doméstica, así como el castigo a quienes colaboran en crímenes