Abrego García, un inmigrante salvadoreño que residía legalmente en Maryland, fue deportado por error durante el gobierno de Donald Trump. Tras una larga batalla legal, un juez federal determinó que su expulsión fue injustificada y violó el debido proceso, por lo que ordenó a las autoridades migratorias facilitar su retorno a Estados Unidos. García, quien había vivido por años en el país, fue separado de su familia sin previo aviso, lo que generó una ola de indignación entre defensores de derechos humanos.
De acuerdo con documentos judiciales, García contaba con un caso migratorio abierto y no se había emitido una orden final de deportación cuando fue detenido y enviado a El Salvador. Su abogado argumentó que fue víctima de una política migratoria “apresurada y caótica” que caracterizó la administración Trump. El juez coincidió, y en su fallo destacó que “el gobierno violó las garantías básicas del proceso legal”.


Su retorno marca un caso emblemático entre los miles de centroamericanos que fueron afectados por deportaciones aceleradas y errores burocráticos entre 2017 y 2021. Organizaciones como la ACLU han señalado que casos como el de García demuestran la necesidad de reformar el sistema migratorio estadounidense para garantizar transparencia, justicia y respeto a los derechos fundamentales.
“Nunca debí haber sido sacado del país. Perdí trabajo, familia, y años de mi vida por un error que nunca debió pasar,” declaró García visiblemente emocionado tras reencontrarse con su familia en el aeropuerto de Washington.