Nicolás Petro, hijo del presidente de Colombia, Gustavo Petro, admitió que el dinero de un condenado por narcotráfico entró a la campaña presidencial de su padre, en medio de un proceso de colaboración con la fiscalía que lo acusa de lavado de activos.
«Una parte de estos dineros fueron utilizados por el mismo señor Nicolás Fernando Petro (…) y otra parte de estos fueron invertidos en la campaña presidencial del año 2022», añadió.
Capturado desde el sábado, el político de 37 años rechazó inicialmente los señalamientos que hizo en su contra el ente investigador, pero cambió el tono poco después y aseguró que decidió «iniciar un proceso de colaboración».
«Me referiré a nuevos hechos y situaciones que ayudarán a la justicia», dijo entonces Nicolás Petro.
Según la prensa local, durante el descanso el primogénito del mandatario conoció nuevas pruebas de fiscalía en su contra y cambió su postura. Burgos le había ofrecido aceptar su responsabilidad para recibir una rebaja del 50% de la posible condena.
Nicolás se encontraba privado de la libertad en un búnker de la fiscalía, pero en adelante estará bajo detención domiciliaria, anunció Burgos. «No se avizora que pueda obstruir a la justicia, máxime cuando ha renunciado a los derechos y ha indicado que está dispuesto a aportar todas las evidencias relevantes», explicó el fiscal.
El mayor de los seis hijos de Petro está imputado por «adquirir, invertir, ocultar, encubrir y dar apariencia de legalidad» a dineros obtenidos de forma irregular, además de «incrementar en forma injustificada» su patrimonio.
Tras una infidelidad, la exesposa de Nicolás Petro, Daysuris Vásquez, lo señaló de recibir grandes sumas de dinero en efectivo, supuestamente destinadas a la campaña presidencial de 2022 pero que en realidad utilizó para darse una vida de lujos en la ciudad de Barranquilla (norte).
La mujer, quien también se encontraba detenida, seguirá vinculada al proceso pero se defenderá en libertad. Durante la audiencia lució sonriente junto a Petro, quien espera un hijo con otra mujer.
El presidente guarda silencio.
Infidelidad y lujos