La celebración del 24 de diciembre, con la cena navideña en reunión de toda la familia y amigos, sin importar la religión, es un festejo que se extiende en casi todos los países. Es un momento para la reconciliación, reflexión y diversión.
Navidad viene del latín «Natalis», que significa el nacimiento de un individuo. Por tanto, para los paganos era la celebración de la fundación de la ciudad y su aniversario, pues el nombre era «natalis solis invicti», la fiesta del Dios sol.
Con la llegada del cristianismo se sustituyó la celebración del dios sol por el nacimiento de Jesucristo. Dicho esto, a partir de aquí se instauró la celebración la noche anterior con el propósito de reafirmar la fe cristiana. La unión familiar, compartir y reflexionar se convirtieron en uno de los motivos por los que reunirse la noche anterior a la navidad.
Es así, como la noche antes de Navidad, 24 de diciembre, tiene su origen en el cristianismo y también en lo pagano.
Los símbolos más importantes de Nochebuena son, entre otras cosas, el Belén de Navidad, el árbol, la flor de Nochebuena (más tradicional en México), el niño Jesús y Papá Noel.