USA-Desde su investidura el 20 de enero, el gobierno de Donald Trump ha detenido a 113,000 inmigrantes y expulsado a 100,000, en cumplimiento de su promesa de deportaciones masivas. Aunque no se ha revelado cuántos de los detenidos tienen antecedentes criminales, la mayoría han sido enviados a México, mientras que algunos han sido trasladados a una megacárcel en El Salvador.
Trump ha recurrido a una antigua ley que permite la expulsión inmediata de «enemigos extranjeros», usándola contra ciudadanos venezolanos bajo la acusación de pertenecer a la organización criminal Tren de Aragua, sin presentar pruebas. La Unión de Libertades Civiles (ACLU) impugnó esta medida en los tribunales, logrando que se ordenara la suspensión de las expulsiones. No obstante, el Departamento de Estado confirmó recientemente la expulsión de otros 17 inmigrantes bajo la misma acusación, desafiando las órdenes judiciales.