Santo Domingo.-Nadie debería habitar el territorio del cáncer, mucho menos un niño. Sin embargo, en República Dominicana, lo que antes era un viaje de incertidumbre y dolor solitario se ha transformado en una estrategia de Estado. Con la puesta en marcha del Pabellón Oncopediátrico Uniendo Voluntades, el país no solo está diagnosticando más, sino que está salvando vidas a un ritmo que ya roza los estándares de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Juegos infantiles y colores cálidos para recibir a los pequeños guerreros. (DARE COLLADO)
Más que un hospital, un espacio de «curación familiar»
Inaugurado en 2024 bajo la visión de la primera dama Raquel Arbaje y el Servicio Nacional de Salud, este pabellón ubicado en el INCART ha roto el paradigma del tratamiento frío y hospitalario. Aquí, el concepto de «dolor total» esa mezcla asfixiante de sufrimiento físico, emocional y económico se combate con un equipo multidisciplinario que incluye desde oncólogos y psicólogos hasta especialistas en nutrición y cardiología.
«El cáncer infantil no se puede prevenir, pero es curable si se detecta a tiempo», enfatiza la Dra. Wendy Gómez, líder de la unidad.
Las cifras que alimentan la fe
El avance dominicano no es solo una percepción; los datos respaldan la gestión:
Supervivencia en ascenso: Mientras algunas regiones de América apenas alcanzan un 20% de sobrevida, RD ya logra un 55%, muy cerca de la meta del 60% establecida por la OMS.
Cobertura total: A través de Senasa (régimen subsidiado), los pacientes reciben quimioterapia, radioterapia y cirugía sin costo. «De aquí nadie se va sin tratamiento», es la consigna.
Infraestructura de élite: 37 camas de hospitalización, quirófanos de última generación y la próxima apertura de la primera unidad de trasplantes oncopediátricos del país.

Raquel Arbaje, primera dama.
El ejército de los «Pequeños Guerreros»
A diferencia del cáncer en adultos, el infantil es «multicausal» y afecta más a los niños (55%) que a las niñas (45%). Los adolescentes enfrentan el reto psicológico más duro: procesar un diagnóstico cuando apenas empiezan a planear su futuro. Por ello, el pabellón no solo trata cuerpos, sino que acompaña a los hermanos, padres y cuidadores en una reestructuración total de su realidad.
Gracias a alianzas con entidades como la Fundación Amigos Contra el Cáncer Infantil (FACCI) y el St. Jude Children’s Research Hospital, el país ha sido reconocido internacionalmente como «País Campeón» en la prevención de enfermedades no transmisibles.

El Pabellón Uniendo Voluntades es, en palabras de Raquel Arbaje, la materialización de un sueño: que la medicina de alta gama se encuentre con un trato digno, humano y, sobre todo, amoroso.