El país enfrenta las graves consecuencias de una vaguada y un sistema frontal que han golpeado con fuerza el suministro de servicios básicos y la conectividad vial. Según el último boletín del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), los daños más severos se concentran en el norte del país, donde miles de ciudadanos han quedado vulnerables ante la furia de la naturaleza.
Crisis en el suministro de agua El impacto en la infraestructura hídrica es crítico. El Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa) reportó que 12 acueductos están fuera de servicio, dejando a 76,742 usuarios sin acceso a agua potable. Por el contrario, en el Gran Santo Domingo, la Caasd informó que logró recuperar tres sistemas que habían colapsado inicialmente por las inundaciones.
Puerto Plata: El epicentro de los daños La provincia de Puerto Plata registra los mayores estragos hasta el momento:
Comunidades aisladas: Las crecidas de los ríos Capitán y Baja Bonico han dejado incomunicadas a zonas como Bajo Bonico Arriba, Los Mangos, Saballo y El Paragua.
Inundaciones urbanas: Localidades en Imbert y Guananico reportan viviendas y vías anegadas tras el desbordamiento de arroyos.
Montecristi: En Villa Vásquez, las intensas lluvias provocaron el colapso total de la pared perimetral del estadio de béisbol en el barrio La Colonia.
Respuesta gubernamental El presidente Luis Abinader declaró al Gobierno en sesión permanente tras una reunión de emergencia con los organismos de socorro. Se han activado los Comedores Económicos y el Plan Social de la Presidencia para el suministro de raciones alimenticias, mientras que el Ministerio de Obras Públicas mantiene equipos pesados en puntos estratégicos para restablecer el paso en las zonas incomunicadas.
El peligro no ha pasado Las autoridades advierten que la inestabilidad climática persistirá. Se esperan más aguaceros fuertes, tormentas eléctricas y posibles granizadas durante el resto del día. El COE reitera el llamado a la prudencia: no intentar cruzar ríos, arroyos o cañadas y mantenerse atentos a los niveles de alerta en sus respectivas provincias.