MADRID. – El cáncer de páncreas, históricamente conocido como uno de los diagnósticos más implacables de la oncología, enfrenta hoy un desafío sin precedentes. El equipo liderado por el eminente científico español Mariano Barbacid, en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), ha logrado eliminar por completo el adenocarcinoma ductal de páncreas en modelos animales, un avance que abre una ventana de esperanza para la medicina global.

Modelo de anatomía humana de los conductos biliares. (SHUTTERSTOCK)
La «Terapia Triple»: El ataque que el cáncer no pudo resistir
Durante décadas, los tumores de páncreas han mostrado una resistencia feroz a los fármacos. La clave del éxito de Barbacid radica en una estrategia de ataque simultáneo a tres proteínas que funcionan como el «motor» del tumor: KRAS, EGFR y STAT3.
Los resultados publicados en la revista PNAS son contundentes:
Eficacia extrema: En ensayos con ratones que recibieron células de pacientes humanos, 16 de cada 18 sujetos quedaron libres de enfermedad por periodos equivalentes a la mitad de su esperanza de vida.
Sin toxicidad: A diferencia de las quimioterapias agresivas, el tratamiento no mostró efectos secundarios relevantes en los modelos experimentales.
El llamado de Barbacid: «Necesitamos inversión, no solo aplausos»
A pesar del éxito, el Dr. Barbacid quien en 1982 aisló el primer oncogén humano advierte que la ciencia no hace milagros de la noche a la mañana. El reto actual es trasladar este éxito del laboratorio a los hospitales.

Mariano Barbacid, científico español. (EFE)
«El avance es real, pero para llegar a ensayos clínicos con humanos necesitamos unos tres años y, sobre todo, financiación sostenida», enfatizó el investigador, haciendo un llamado a gobiernos y entidades privadas para no dejar morir este hallazgo en la fase experimental.
Un panorama crítico en República Dominicana
En el contexto local, el cáncer de páncreas sigue siendo un desafío mayúsculo debido a su detección tardía. Al no presentar síntomas claros en sus etapas iniciales, la mayoría de los casos se diagnostican cuando la cirugía ya no es una opción, manteniendo tasas de supervivencia que apenas rozan el 5%.
Este hallazgo del CNIO no solo representa una posible cura futura, sino un cambio de paradigma en cómo la medicina de precisión puede desarmar los mecanismos de resistencia del cáncer más letal.