MADRID. – El panorama político venezolano vive horas de máxima incertidumbre. Edmundo González Urrutia, a quien la oposición reivindica como presidente electo, ha dejado claro que la captura de Nicolás Maduro es solo el inicio de una reconstrucción que debe pasar, obligatoriamente, por reconocer su victoria electoral de 2024.
El rol de España como puente El jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, informó que ha mantenido contacto tanto con González Urrutia como con Delcy Rodríguez, quien actualmente dirige el país bajo la supervisión de Washington. Sánchez busca una «transición pacífica y dialogada», intentando suavizar la postura de una oposición que se siente desplazada por la estrategia de la Casa Blanca.
Presos políticos como «gestos tácticos» González advirtió sobre la «liberación selectiva» de detenidos. Según la ONG Foro Penal, aún persisten cientos de presos políticos, incluyendo militares y familiares directos del propio González, como su yerno Rafael Tudares. Para el líder opositor, estas medidas son insuficientes si no se reconoce el mandato otorgado por los ciudadanos en las urnas.