Agencia: EFE-
The Walt Disney Company ha iniciado su cuarta y más significativa ronda de despidos a nivel global, como parte de una amplia estrategia para afrontar los profundos cambios en el panorama mediático, marcados por el declive de la televisión tradicional y la transición hacia el consumo digital.
Aunque la empresa no ha precisado la cifra exacta de empleados afectados, fuentes cercanas señalan que los recortes impactan a cientos de trabajadores, principalmente en Estados Unidos, pero también en otras regiones donde opera la compañía.


Las áreas más golpeadas por esta reestructuración incluyen los departamentos de marketing, cine, televisión y finanzas corporativas. Además, se reportan reducciones significativas en divisiones clave como publicidad televisiva, casting, desarrollo de contenidos y operaciones financieras internas.
Estos ajustes se enmarcan en los esfuerzos continuos de Disney por redefinir su modelo de negocio, centrado ahora en fortalecer su presencia en el ecosistema digital, con énfasis en plataformas de streaming como Disney+, Hulu y ESPN+.
Un giro inevitable
“La industria ya no gira en torno a la televisión lineal. Las grandes compañías de medios están obligadas a redimensionarse para competir en un entorno dominado por la personalización y el acceso bajo demanda”, explica Clara Méndez, analista senior de medios en la firma MediaX Consulting. “Disney está tomando decisiones duras, pero necesarias para mantener su relevancia y viabilidad económica”.
El desplome de la audiencia televisiva
Según datos de Nielsen, el tiempo que los estadounidenses dedican a la televisión tradicional cayó un 12 % en el último año, mientras que el consumo de contenido en plataformas de streaming creció un 21 %. En paralelo, los ingresos por publicidad en televisión abierta y por cable también han disminuido de forma constante desde 2020.
Una tendencia en todo el sector
Disney no es la única. Warner Bros. Discovery, NBCUniversal y Paramount Global también han implementado despidos masivos y recortes presupuestarios en los últimos meses, todos en respuesta al mismo fenómeno: una transformación estructural del modo en que el público accede y paga por el contenido.