CARACAS (AP) — En medio de la creciente incertidumbre en Venezuela, Delcy Rodríguez ha tomado el lugar de su aliado, el presidente Nicolás Maduro, capturado por Estados Unidos en una operación militar nocturna, y ha ofrecido “colaborar” con la administración del mandatario Donald Trump en lo que podría ser un cambio sísmico en las relaciones entre los gobiernos adversarios.
Rodríguez se desempeñó como vicepresidenta de Maduro desde 2018, supervisando gran parte de la economía de Venezuela, un país dependiente del petróleo y estaba en la línea de sucesión presidencial. El lunes por la tarde, Rodríguez juró ante la Asamblea Nacional como la líder encargada de la nación sudameriana.
Mientras que más temprano, Maduro hizo su primera comparecencia ante un tribunal en Nueva York para enfrentar los cargos de narcoterrorismo que el gobierno del presidente Donald Trump utilizó para justificar su captura y traslado a Estados Unidos, y el líder depuesto se declaró no culpable de las acusaciones.