Por: Sofía Hernández
En pleno 2025, los riesgos del desrizado van más allá de la estética. Estudios recientes advierten que el uso prolongado de productos alisadores con químicos agresivos está vinculado a problemas de salud que van desde la caída del cabello hasta posibles desequilibrios hormonales y, en casos extremos, cáncer.
Investigaciones del Instituto Nacional de Salud de EE.UU. (NIH) publicadas este año revelan que mujeres que utilizan desrizantes con frecuencia tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer uterino y de mama, debido a la exposición repetida a sustancias como el formaldehído, parabenos y ftalatos, presentes en muchos de estos productos.
Efectos inmediatos y a largo plazo
Los dermatólogos coinciden en que los efectos del desrizado no son solo superficiales. Entre los más comunes están:
Irritación del cuero cabelludo
Pérdida de cabello y adelgazamiento
Quemaduras químicas
Inflamación de los folículos
Alteraciones hormonales
A esto se suma el hecho de que muchas mujeres comienzan a usar desrizados desde niñas o adolescentes, aumentando la exposición acumulada a estos químicos a lo largo de los años.
Una presión estética con consecuencias
La psicóloga clínica Dra. Eliza Mateo afirma que muchas mujeres aún se sienten presionadas a alisar su cabello por razones sociales, laborales o incluso familiares.
> “En 2025 todavía existen espacios donde el cabello natural se ve como desarreglado o poco profesional. Eso empuja a muchas mujeres a someterse a tratamientos que afectan su autoestima y su salud”, explica.
Alternativas más seguras y naturales
Frente a esta realidad, crece el número de mujeres que optan por el «retorno al cabello natural». Salones especializados en transición capilar, productos sin químicos agresivos y estilos protectores como trenzas, turbantes o rizos definidos ganan cada vez más espacio.
Los expertos recomiendan:
Leer las etiquetas antes de usar cualquier desrizante.
Evitar productos con formaldehído, parabenos, sulfatos o fragancias sintéticas.
No aplicar desrizado sobre cuero cabelludo irritado o con heridas.
Realizar tratamientos de hidratación profunda con aceites naturales.
Acudir a un dermatólogo si hay signos de daño capilar o irritación persistente.
La belleza no debe doler
En este 2025, el mensaje es claro: el alisado no puede seguir siendo una prioridad por encima de la salud. Cada mujer tiene derecho a verse como desee, pero también a estar informada y protegida.
Aceptar tu textura natural no es solo una decisión estética, es un acto de amor propio. La belleza real empieza por cuidar lo que está dentro… y lo que nace desde la raíz.