VIENA – La tensión en Oriente Próximo ha alcanzado un nuevo punto crítico. El Gobierno de Irán ha solicitado formalmente al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) una reunión extraordinaria de emergencia, denunciando lo que califica como «ataques militares ilegítimos» y amenazas persistentes contra sus instalaciones nucleares por parte de Estados Unidos e Israel.
El fantasma de 2025
La petición, firmada por el representante iraní Reza Najafi, revive el fantasma de los ataques ocurridos en junio de 2025 contra plantas de investigación en suelo iraní. Teherán sostiene que el OIEA tiene la «responsabilidad ineludible» de proteger la integridad de estas instalaciones para evitar una catástrofe de dimensiones globales.
La respuesta del OIEA: Vigilancia extrema
Desde su sede en Viena, el organismo dirigido por Rafael Grossi emitió un comunicado de cautela:
Vigilancia: El OIEA confirmó que observa «de cerca» los sucesos actuales.
Llamado a la contención: Instó a las potencias involucradas a evitar acciones que expongan a la región a riesgos radiactivos.
Sin impacto por ahora: Hasta el momento, el organismo asegura no tener pruebas de que se haya producido un impacto nuclear reciente.
Un lunes decisivo
Este reclamo de urgencia coincide con el inicio de la Asamblea de Primavera del OIEA este lunes. La situación es compleja: mientras Irán exige protección, Rafael Grossi ha denunciado que Teherán mantiene bloqueado el acceso a los puntos más sensibles de su programa nuclear desde los incidentes de 2025, exigiendo que el país retome las inspecciones internacionales de inmediato.
Contexto: Las consultas técnicas entre Washington y Teherán, programadas tras las negociaciones en Ginebra, penden ahora de un hilo ante este nuevo pico de hostilidades.