Una comisión de investigación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) concluyó este jueves que existen «motivos razonables» para señalar a Estados Unidos por la comisión de crímenes de guerra tras bombardeos ejecutados en febrero contra infraestructuras civiles en Irán. Asimismo, el informe documenta violaciones masivas de derechos humanos por parte del gobierno iraní contra manifestantes, tipificándolas como crímenes de lesa humanidad.
La investigación detalla que los ataques estadounidenses con misiles de alta precisión impactaron una escuela primaria en Minab y un polideportivo en Lamerd ambos bienes de carácter civil claramente identificables, dejando un saldo de más de 170 personas fallecidas, entre ellas unos 120 menores de edad.
Conclusiones clave del informe de la ONU
Acción indiscriminada de EE. UU.: La misión determinó que los objetivos militares colindantes no justifican el impacto directo sobre la escuela de Minab ni el uso de proyectiles con perdigones de tungsteno en Lamerd. La ONU calificó las acciones de Washington como temerarias y deliberadas al vulnerar el principio de distinción del Derecho Internacional Humanitario.
Represión masiva en Irán: La comisión responsabilizó al régimen iraní por la muerte de más de 220 menores y la detención arbitraria de miles de personas durante la represión a las protestas registradas entre diciembre y febrero.
Crímenes de lesa humanidad: Las fuerzas de seguridad de Teherán cometieron actos sistemáticos que incluyen el uso de fuerza letal con munición de metal, tortura, desapariciones forzadas, ataques a centros de salud y la ejecución de al menos 29 manifestantes entre marzo y agosto de 2026.
El informe concluye que tanto las acciones ofensivas externas como la respuesta represiva interna produjeron daños sin precedentes a la población civil en territorio iraní.