SANTO DOMINGO.– El obispo de la Diócesis de Nuestra Señora de La Altagracia, monseñor Jesús Castro Marte, hizo un firme llamado a la Policía Nacional y a las autoridades gubernamentales para intervenir de inmediato el municipio de Boca Chica y desarticular las células criminales que operan en torno a los puntos de microtráfico de drogas.
El pronunciamiento del prelado surge tras el sangriento ataque a tiros ocurrido en el sector Los Coquitos, donde perdió la vida el exponente urbano Diddy Glow (de 31 años) y resultaron heridas otras cinco personas durante un evento social.
Orden sin estigmatización
A través de sus redes sociales, Castro Marte enfatizó que el Estado debe actuar con «autoridad, orden, disciplina y firmeza» antes de que estas redes delictivas eichen raíces más profundas. No obstante, subrayó que las intervenciones deben ejecutarse con respeto a los derechos humanos y sin criminalizar a los residentes de los barrios vulnerables.
«Toda vida humana merece respeto y protección; nadie, bajo ninguna circunstancia, tiene derecho a quitarle la vida a otra persona», afirmó el obispo, sosteniendo que la violencia no puede ser la respuesta institucional ni social, aun ante personas con antecedentes o vínculos conflictivos.
Un patrón de advertencias
Esta no es la primera vez que el líder eclesiástico señala el impacto del narcotráfico local en la seguridad ciudadana. En ocasiones previas, como en Higüey durante 2025 y a inicios de este año, Castro Marte ha denunciado la proliferación de puntos de droga, el auge de pandillas y la cooptación de menores de edad por parte del crimen organizado.
Mientras tanto, la Policía Nacional continúa con las investigaciones del ataque en Los Coquitos mediante la revisión de cámaras del Sistema 9-1-1 y la interrogación de testigos, sin que hasta el momento se hayan hecho oficiales los arrestos de los responsables.