Santo Domingo. – La tensión comercial entre Estados Unidos y la República Dominicana subió de nivel en el marco del tratado de libre comercio DR-Cafta. Washington ha solicitado formalmente al Gobierno dominicano la derogación del Decreto 693-24, normativa promulgada por el presidente Luis Abinader para salvaguardar la producción arrocera nacional frente a las importaciones desgravadas.
La posición de la administración estadounidense fue comunicada por la Oficina del Representante Comercial de EE. UU. (USTR), tras una reunión virtual de alto nivel en la que participaron el representante comercial adjunto estadounidense, Jeffrey Goettman, la jefa negociadora agrícola, Julie Callahan, y el canciller dominicano, Víctor -Ito- Bisonó.
Según la USTR, la eliminación del decreto es una condición clave para garantizar que el país caribeño cumpla con sus compromisos de acceso al mercado para el cereal norteamericano dentro del marco del DR-Cafta.
El nudo del conflicto: Contingentes y aranceles del 99 %
El Decreto 693-24, emitido por el Poder Ejecutivo dominicano para amortiguar el impacto del desmonte arancelario total del tratado, establece controles estrictos a la entrada de arroz extranjero:
Cuota libre de arancel: Permite el ingreso de 23,300 toneladas métricas de arroz procedente de EE. UU. con un 0 % de arancel.
Arancel fuera de cuotas: Todo volumen importado que supere esa cuota queda penalizado con un arancel del 99 % ad valorem (bajo la cláusula de Nación Más Favorecida), además de fijar un 20 % dentro del contingente reportado ante la OMC.
Aunque las autoridades norteamericanas presionan por la anulación del decreto para abrir el mercado sin restricciones, la USTR manifestó que mantiene abierta la puerta para negociar un nuevo Acuerdo de Comercio Recíproco con República Dominicana que permita resolver la disputa en el menor tiempo posible.