El fenómeno de mayor cuidado en este momento es el huracán Lowell, que experimentó un rápido fortalecimiento tras pasar de tormenta tropical a un devastador huracán de categoría 4. Con vientos máximos sostenidos que alcanzan los $230\text{ km/h}$ y ráfagas aún mayores, el sistema se desplaza hacia el oeste y se ubica al sur de Hawái.
De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC), el centro de Lowell se posicionó a unos $725\text{ km}$ al sur de Hilo, con un avance aproximado de $17\text{ km/h}$. Aunque se prevé que reduzca paulatinamente su velocidad de traslación, mantendrá su estatus de huracán de gran intensidad. Sus efectos más inmediatos se sentirán en el mar, donde se pronostican olas de gran altura y corrientes de resaca potencialmente mortales para el archipiélago hawaiano.
Un escenario de triple amenaza
Acompañando a Lowell en el Pacífico se encuentra el huracán Karina, ubicado a unos $2030\text{ km}$ al este de Hilo. Karina sostiene vientos de $195\text{ km/h}$, manteniéndose como un ciclón de alta severidad en mar abierto.
Por su parte, más cerca del continente, el huracán Marie avanza frente a las costas mexicanas. Localizado a $610\text{ km}$ al suroeste de Baja California, Marie registra vientos sostenidos de $140\text{ km/h}$.
Las autoridades meteorológicas instan a la población de las zonas costeras involucradas, especialmente en Hawái, a mantenerse informadas sobre los avisos marinos y la evolución de estos tres sistemas ciclónicos.