El gremio advierte que incluso los importadores dominicanos quedan fuera de competencia ante los precios del capital asiático.
El vertiginoso ascenso de los megacentros de compras orientales en las principales arterias comerciales de la República Dominicana ha encendido las alarmas en el sector minorista y mayorista tradicional, llevando a los empresarios a denunciar un desequilibrio en el mercado local.
La Asociación Nacional de Comerciantes Dominicanos Unidos (Ancodomu) advirtió que la política de precios aplicada por las firmas chinas imposibilita la libre competencia, afectando no solo al pequeño comerciante de provincia, sino también a los propios importadores criollos que traen mercancía desde el continente asiático.
Entre los factores que explican este fenómeno, la organización empresarial apunta a prácticas operativas cuestionables, que van desde la comercialización por debajo del costo real de importación hasta el incumplimiento de obligaciones fiscales y laborales. A juicio de Ancodomu, el sector comercial nativo se encuentra desprotegido frente al embate de capitales externos que operan al margen de los estándares normativos exigidos a los negocios dominicanos.
Ante esta coyuntura, el sector comercial urgió al Estado a emitir una respuesta institucional que garantice la estabilidad del aparato productivo nacional, fiscalice con rigor el cumplimiento de las leyes en las grandes tiendas extranjeras y proteja los puestos de trabajo en el comercio local.