Nayely Capellán sobrevivió milagrosamente a un intento de feminicidio a manos de su expareja en La Vega. Su familia exige justicia y alerta sobre la vulnerabilidad de las víctimas pese a denunciar el maltrato a tiempo.
LA VEGA.– Una agresión que casi le cuesta la vida a Nayely Altagracia Capellán ha puesto en evidencia una falla en los protocolos de protección a víctimas de violencia de género. La joven sobrevivió a un ataque de 26 estocadas propinado por su expareja, a pesar de que desde 2023 pesaba sobre el agresor una orden de alejamiento que nunca se ejecutó.
Rosa María Capellán, madre de la víctima, denunció que la violencia física y verbal era recurrente. «En el 2023 fuimos a la Fiscalía y le pusimos una orden de alejamiento. La llevamos al destacamento, pero nunca salieron a buscarlo. Nunca fue apresado», lamentó
El hecho ocurrió en el sector Las Cabuyas, cuando Adonis de Jesús Caraballo Cárdenas, de 26 años, acudió de madrugada a la vivienda de la víctima con el pretexto de entregar dinero para la manutención de sus hijas. Tras lograr que le abrieran la puerta, la agarró por el cabello y la atacó con un cuchillo.
El intento de feminicidio ocurrió en presencia de las tres hijas de la pareja, de 10, 7 y 4 años. La mayor de las niñas logró salir a la calle para pedir ayuda a los vecinos. Debido al impacto traumático del suceso, las autoridades trasladaron a las menores a una casa de acogida para someterlas a terapia psicológica urgente.
«Que una persona reciba 26 estocadas y quede viva es un milagro de Dios; él quería matarla», afirmó la madre de la agredida.
Caraballo Cárdenas se entregó posteriormente en el destacamento policial de Las Cabuyas, admitiendo haber dejado gravemente herida a su expareja. Durante las investigaciones, las autoridades incautaron dos cuchillos, uno de los cuales presentaba manchas hemáticas. El detenido se encuentra a la espera de que se le conozca medida de coerción por tentativa de feminicidio.
A pesar de que Nayely recibió el alta médica y se recupera en su hogar, la familia expresó su constante temor a que el agresor pueda recuperar la libertad y consumar el ataque. Rosa María Capellán hizo un llamado a la justicia para que el caso no quede impune y exhortó a las parejas en conflicto a asumir la separación sin acudir a la violencia.