NUEVA YORK.— Las autoridades judiciales del condado de Queens desmantelaron una presunta red internacional de robo y recepción de bienes ilícitos dirigida por dos mujeres de origen dominicano, acusadas de coordinar hurtos en cadenas comerciales de Nueva York para luego revender la mercancía en el mercado local e importarla hacia la República Dominicana.
Las imputadas fueron identificadas por la fiscal de distrito de Queens, Melinda Katz, como María «Glenny» Betances, de 47 años, y su hija, Lesli Cruz, de 24. Un elemento agravante en el expediente señala que Betances operaba una guardería infantil en su residencia de Valley Stream mientras realizaba las transacciones de los productos sustraídos.
Modus operandi y mercado clandestino
De acuerdo con las investigaciones realizadas junto a la Policía Estatal de Nueva York y el Departamento de Seguridad Nacional, las acusadas dirigían a un grupo de ladrones para sustraer artículos de alta demanda como cosméticos de lujo, prendas de vestir y productos de cuidado personal en tiendas departamentales de Queens, Staten Island, Nassau, Westchester y Rockland.
Las autoridades detallaron el esquema operativo de la banda:
Encargos específicos: Solicitaban mercancía de marcas exclusivas como Dior, Chanel, Gucci y marcas de ropa juvenil.
Comisión de compra: Adquirían lo robado pagando entre un 17 % y un 37 % de su valor comercial en el mercado regular.
Canales de distribución: La mercancía se promocionaba en redes sociales para venta local en Nueva York y se embarcaba en tanques de carga hacia territorio dominicano.
Incautación de evidencias y proceso judicial
Tras una investigación que incluyó transacciones con agentes encubiertos e inspecciones aduaneras por parte de la CBP, las autoridades ejecutaron órdenes de registro donde confiscaron más de 5,000 artículos robados, valorados en unos 159,602 dólares, junto a 30,000 dólares en efectivo y herramientas especializadas para desacoplar alarmas de seguridad.
Ambas procesadas enfrentan cargos por posesión criminal de bienes robados, hurto mayor, conspiración y poner en peligro el bienestar de un menor. De ser halladas culpables por el tribunal, podrían cumplir condenas de entre 5 y 15 años de prisión.