MANHATTAN, NUEVA YORK. – Las autoridades de Nueva York presentaron cargos por crimen de odio contra Raúl Morales, de 51 años, acusado de atacar a dos personas en incidentes separados ocurridos el jueves en el Upper West Side de Manhattan.
Según la Policía de Nueva York (NYPD), Morales enfrenta cargos de intento de asesinato, asalto como crimen de odio y posesión criminal de un arma por el ataque contra Moshe Yezhak Grunhaus, un hombre judío que fue apuñalado poco después de salir de una sinagoga.
Las autoridades informaron que Morales también fue acusado de intento de asesinato, asalto y posesión criminal de un arma por el ataque contra un hombre de origen asiático ocurrido minutos antes. Sin embargo, en ese caso los fiscales no presentaron cargos por crimen de odio, por lo que el proceso judicial seguirá un curso distinto.
Ambas víctimas fueron trasladadas al Mount Sinai Morningside Hospital, donde permanecen en condición estable y se espera que sobrevivan.
La comisionada del NYPD, Jessica Tisch, indicó que tanto las víctimas como varios testigos afirmaron que el sospechoso gritó «Allahu Akbar» («Dios es el más grande», en árabe) durante ambos ataques, un elemento que forma parte de la investigación para determinar la motivación del agresor.
La captura de Morales se produjo luego de que un ciudadano alertara a la policía tras verlo ingresar a un edificio de la Autoridad de Vivienda de Nueva York (NYCHA) en Amsterdam Avenue, cerca de la calle 89 Oeste. Los agentes lo localizaron y arrestaron dentro del inmueble, donde, según fuentes policiales, reside en el piso 11.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, condenó los ataques y respaldó el procesamiento del acusado.
«Agradezco que esté siendo responsabilizado por sus actos y espero que sea procesado con todo el peso de la ley. Este tipo de violencia despreciable no representa a nuestra ciudad. Todos los neoyorquinos merecen vivir seguros, sin importar su religión o raza», expresó el alcalde en un comunicado publicado en la red social X.
La investigación continúa mientras la Fiscalía evalúa el desarrollo del caso y las circunstancias que motivaron los ataques.