La muerte de un joven de 18 años ha reavivado con fuerza un histórico y divisivo debate en la ciudad de Nueva York. Este miércoles, los familiares de Romanch Mahajan, el turista de origen indio que perdió la vida en un trágico accidente el pasado mes de junio, comparecieron ante el Concejo Municipal para exigir la prohibición definitiva de los carruajes tirados por caballos en Central Park.
El accidente que cambió el rumbo del debate
El trágico suceso ocurrió el pasado 17 de junio, cuando Romanch disfrutaba de un paseo turístico junto a sus padres y su hermano menor. Sin previo aviso, el caballo que tiraba de su carruaje se desbocó, subiéndose a la acera, chocando contra otro vehículo similar y volcando de manera violenta. El joven sufrió un golpe mortal en la cabeza.
«Llegamos a Nueva York como una familia de cuatro y ahora afrontamos la vida como una familia de tres», relató con dolor su padre, Deepak Mahajan, al describir cómo su hijo falleció en brazos de su madre.
La «Ley Romanch»: Un proyecto de ley con nuevo impulso
El trágico deceso ha dado un giro político al panorama legislativo. El proyecto de ley que busca vetar esta actividad —antes conocido como ‘Ryder’ en honor a un caballo que colapsó en la vía pública— ha sido rebautizado como ‘Ley Romanch’.
La iniciativa, que había sido rechazada a finales de 2025, cuenta ahora con un respaldo crucial:
Apoyo clave: Julie Menin, portavoz del Concejo, anunció su respaldo oficial al proyecto tras admitir que el joven «estaría vivo si hubiéramos actuado más pronto».
Votos en camino: Con la suma de Menin, ya son 26 los legisladores municipales (la mitad del Concejo) que apoyan la medida, abriendo la puerta a una votación decisiva este próximo mes de agosto.
Entrada en vigor: De aprobarse, el veto total no se aplicaría de inmediato sino en 2028, debido a que las licencias vigentes se renovaron este año por un período de dos años no interrumpible.
Empleos vs. Bienestar animal: Un sector dividido
La propuesta ha generado una fuerte polarización en las calles de Nueva York, con manifestaciones tanto a favor como en contra frente a la sede del gobierno local.
Por un lado, organizaciones de defensa de los animales como PETA, la entidad de conservación de Central Park y el alcalde Zohran Mamdani exigen el fin de esta práctica por considerarla obsoleta y peligrosa.
Por el otro, el sindicato TWU Local 100 defiende el sustento de unas 200 personas ligadas directamente al sector:
Se estima que hay unos 170 conductores y propietarios con licencias activas, en su mayoría inmigrantes de primera o segunda generación.
Los defensores argumentan que los caballos operan bajo estrictas regulaciones de bienestar animal y que muchas familias han incurrido en deudas significativas para mantener sus negocios y licencias vigentes.
Propuesta de transición: Los legisladores que impulsan el veto proponen crear programas de reinserción laboral para que los cocheros afectados puedan realizar una transición hacia los sectores de turismo, transporte o la hostelería.
El Concejo de Nueva York se encuentra ahora ante la encrucijada de priorizar la seguridad pública y los derechos de los animales frente a una tradición turística centenaria que representa el sustento de decenas de familias trabajadoras.