La comunidad dominicana en el exterior ha alzado su voz de protesta en el corazón de la diáspora. Decenas de criollos se concentraron en la emblemática plaza Juan Pablo Duarte, en el Alto Manhattan, para manifestar su indignación ante lo que califican como un «abuso sistemático» en el costo de los boletos aéreos, las elevadas tarifas de los servicios consulares y el polémico cobro de los 10 dólares por ingresar a su propia patria.
La movilización fue convocada y respaldada por los partidos de oposición Opción Democrática (OD), Alianza País (AlPaís) y Frente Amplio, junto a diversas organizaciones comunitarias de la urbe neoyorquina.
La diáspora exige respeto: «Sostener la economía no es suficiente»
Los manifestantes expresaron su frustración ante la falta de respuestas por parte del Gobierno del presidente Luis Abinader. Recordaron que, a pesar de las promesas de campaña, el pliego de demandas de la comunidad en el exterior sigue archivado en el Palacio Nacional.
Los líderes de la protesta señalaron la gran contradicción del Estado dominicano:
El aporte de la diáspora: El presupuesto nacional y la estabilidad económica del país se nutren directamente del envío constante de remesas, tanques de comida y cajas de provisiones.
La recompensa estatal: A cambio de este sostén macroeconómico, los dominicanos en el exterior aseguran recibir impuestos asfixiantes y trámites consulares con precios de «atropello».
«Solo ha sido más de lo mismo», sentenció Ángel Bogaert, vocero de Opción Democrática, al criticar que muchos dominicanos en Nueva York votaron por el partido oficialista creyendo en una promesa de cambio que, a su juicio, nunca llegó a los consulados ni a los aeropuertos.
Preocupación por la realidad interna en la República Dominicana
La protesta no solo se limitó a los reclamos consulares y de transporte. Representantes como Lucía Rutinel, del Frente Amplio, y la activista comunitaria Bélgica González, aprovecharon el escenario para denunciar el deterioro de la calidad de vida dentro de la media isla.
Entre sus principales alertas destacaron:
El imparable aumento en el costo de la canasta básica familiar.
La ola de violencia y los preocupantes abusos e «impunidad» por parte de miembros de la uniformada.
El alarmante incremento de los feminicidios en el país.
La diáspora advirtió que continuará movilizándose en los Estados Unidos hasta que las autoridades dominicanas adopten medidas concretas que abaraten los costos de viaje y devuelvan el valor y el respeto a quienes sostienen la economía desde el extranjero.