El polifacético artista de 74 años murió a causa de un infarto fulminante mientras dormía en su residencia de Santo Domingo.
Santo Domingo. – El entretenimiento y la cultura en la República Dominicana visten de luto. La mañana de este martes se confirmó el lamentable fallecimiento de Raúl Grisanty, una de las figuras más completas y carismáticas de la música, la animación y la producción televisiva en el país, a la edad de 74 años.
El deceso del veterano artista se produjo en la tranquilidad de su hogar, ubicado en el ensanche Piantini de la capital dominicana. Según informaron sus allegados directos, Grisanty sufrió un infarto fulminante mientras dormía. En el último año, el productor venía batallando con diversas complicaciones de salud tras haber sufrido un accidente cerebrovascular (ACV), del cual se encontraba en un paulatino proceso de recuperación.
Una vida entregada a los escenarios
Nacido el 14 de diciembre de 1951 en la comunidad de Manzanillo, Raúl Grisanty construyó una trayectoria profesional impecable que se extendió por varias décadas. Su potente voz como baladista y su innata capacidad para conectar con el público lo convirtieron rápidamente en un rostro imprescindible de la pantalla chica y de las salas de espectáculos nacionales.
Como productor y animador, Grisanty formó parte de la época dorada de la televisión dominicana, liderando y participando en diversos espacios de variedades donde siempre se caracterizó por su elegancia, soltura y profesionalismo.
Legado familiar en el arte
La partida del polifacético comunicador ha causado gran conmoción entre sus colegas del gremio artístico y sus seguidores. Grisanty era padre de Giannina, Shatelle y Raulito. Sus hijos Giannina y Raulito Grisanty decidieron honrar el ejemplo de su progenitor siguiendo sus pasos en el mundo del arte, logrando consolidar sus propios nombres tanto en el canto como en la conducción televisiva contemporánea. Cabe recordar que el artista también sufrió años atrás la dolorosa pérdida de su hija Ginny.
Cumpliendo con los protocolos de rigor, sus restos serán evaluados por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) y, posteriormente, la familia llevará a cabo las honras fúnebres en una ceremonia estrictamente privada.