La mesa de negociaciones en Suiza, destinada a buscar una salida duradera a la crisis en Oriente Medio, enfrenta su primer gran bache diplomático. Este domingo, un cruce de reportes contradictorios encendió las alarmas sobre la continuidad de los diálogos indirectos entre la delegación de Irán y Estados Unidos, bajo la mediación de Catar y Pakistán.
Por un lado, la agencia estatal iraní IRNA informó que los delegados de la República Islámica abandonaron el edificio de las conversaciones tras apenas 80 minutos de debate. Según el medio oficial, la retirada se debió a un mensaje en redes sociales del presidente estadounidense, Donald Trump, el cual fue calificado por Teherán como «insultante».
En dicha publicación, Trump amenazó con retomar los bombardeos contra Irán si el país no frena las acciones del movimiento islamista Hezbolá en el Líbano.
El detonante: Las advertencias de Washington sobre posibles ataques aéreos si los aliados de Teherán continúan «causando problemas» congelaron un encuentro que ya se tornaba complejo.
La otra cara de la moneda: ¿Siguen negociando?
A pesar del reporte de los medios estatales iraníes, fuentes diplomáticas cercanas al proceso matizaron la gravedad de la situación. Un diplomático que prefirió mantener el anonimato aseguró a la agencia AFP que la delegación de Irán «continúa comprometida» con el proceso y que, hasta el momento, no han notificado formalmente a los mediadores de Catar y Pakistán su intención de retirarse de Suiza.
Este impasse refleja la extrema fragilidad de una negociación internacional que busca frenar la escalada bélica, en un contexto ya agravado por amenazas previas, como el anuncio iraní de cerrar el Estrecho de Ormuz ante las ofensivas israelíes en territorio libanés.