El 84 % de los hogares dominicanos consume agua de botellón. El sector privado se duplica desde 2020, pero Asoproagua advierte que un 30 % opera sin registro sanitario.
Santo Domingo. – La histórica falta de confianza de la población en la calidad del agua que llega a través del sistema de tuberías públicas ha transformado una necesidad básica en una industria millonaria e indispensable. En la República Dominicana, apenas el 9 % de los hogares se atreve a beber agua directamente de la llave, abriendo la puerta a una masiva red comercial privada de suministro que no para de crecer.
De acuerdo con datos del Censo Nacional, el 84.28 % de las familias dominicanas consume agua de botellón, mientras que un 3.21 % depende de camiones cisterna para su abastecimiento diario. Esta dependencia obliga a los hogares a destinar hasta un 11 % de sus ingresos mensuales a la compra de agua embotellada, un gasto que en teoría ya debería estar cubierto por los servicios públicos de acueducto.
Mercado duplicado y alertas sanitarias
Esta altísima demanda ha provocado una explosión en la apertura de plantas purificadoras. Julio Quezada, presidente de la Asociación Dominicana de Procesadores de Agua Purificada (Asoproagua), reveló que en el país operan actualmente más de 4,200 plantas procesadoras, una cifra que duplica las 2,025 empresas que existían en el año 2020.
Sin embargo, el vertiginoso crecimiento del sector ha sobrepasado los mecanismos de supervisión del Estado. Quezada lanzó una seria advertencia sobre la regularización del agua que consume la ciudadanía:
«Alrededor de un 30 % de las empresas procesadoras de agua no están registradas en la Digemaps (Dirección General de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios). Por lo tanto, las autoridades no tienen el control ni los datos de cuántas operan realmente en el país».
El dominio de las Mipymes
A pesar de que las grandes marcas embotelladoras controlan la publicidad en las principales urbes, el negocio del agua es un terreno dominado por los pequeños empresarios. El tejido empresarial se compone de la siguiente manera:
Micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes): Representan el 88 % del total de las plantas y controlan el 86.5 % del mercado de agua en botellones.
Grandes corporaciones: Constituyen solo el 12 % de las empresas del sector y abastecen el 13.5 % restante del consumo nacional.
Este auge de los pequeños negocios también se refleja en el empleo formal del sector, cuyas plazas de trabajo en captación y tratamiento de agua pasaron de 166 en 2022 a 274 en 2025, según la Oficina Nacional de Estadística (ONE), sin contar el amplio circuito informal.
Recaudación millonaria y exportación
El sector también se consolida como un motor económico en expansión. Datos del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) indican que las recaudaciones pasaron de 1,156 millones de pesos en 2019 a 1,586 millones de pesos, reflejando un crecimiento anual sostenido del 6.4 %.
Además, el agua purificada dominicana ha empezado a cruzar fronteras. Las exportaciones del producto generaron 2.4 millones de dólares, teniendo como principales destinos mercados de la región como Estados Unidos, Puerto Rico, Islas Turcas y Caicos, Panamá y Curazao.