Adiós al Coloso del saxofón: muere la leyenda del jazz Sonny Rollins a los 95 años

Janet Báez
3 Min Read

El mundo de la música está de luto. Sonny Rollins, uno de los saxofonistas más influyentes, revolucionarios y longevos en la historia del jazz, falleció este lunes a los 95 años de edad. La triste noticia fue confirmada a través de un comunicado por su publicista, Terri Hinte, quien detalló que el deceso ocurrió en la residencia del artista ubicada en Woodstock, Nueva York, sin especificar las causas del fallecimiento.

Con la partida de Rollins, se apaga una de las últimas conexiones vivas con la época dorada del jazz. Conocido mundialmente como el ‘Coloso del saxofón’, el músico neoyorquino construyó una carrera monumental que abarcó más de siete décadas. Su periodo de mayor esplendor creativo se consolidó en los años cincuenta, una época en la que no solo lideró sus propias e icónicas formaciones, sino que también grabó y compartió escenario con titanes de la talla de Miles Davis, Thelonious Monk, Dizzy Gillespie y Max Roach.

Un sonido irrepetible forjado en Harlem Nacido en el emblemático barrio de Harlem el 7 de septiembre de 1930, en el seno de una familia de inmigrantes de las Islas Vírgenes, Rollins inició su idilio con la música frente al piano, antes de descubrir el saxofón tenor que lo consagraría. Su estilo se distinguió por un tono robusto, profundo y un vibrato ligero que los críticos de la época llegaron a comparar con el del legendario Coleman Hawkins.

A lo largo de su trayectoria, Rollins se caracterizó por su constante evolución y su rechazo a las etiquetas comerciales.

«La música que toco es muy grande para ser clasificada en cualquier estilo. Cada vez que tomo el saxo, quiero escuchar algo fresco», llegó a manifestar en una entrevista en el año 2002.

Su discografía es considerada patrimonio cultural. De hecho, en 2017, la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos incluyó varias de sus grabaciones más esenciales —como Tenor Madness— en el Registro Nacional de Grabaciones, catalogándolas como piezas fundamentales para entender la evolución de la música contemporánea. Además de sus colaboraciones con genios como Herbie Hancock, Ron Carter y Elvin Jones, Rollins firmó hitos populares como la aclamada banda sonora de la película británica Alfie (1966).

Una última reflexión espiritual Más allá de su virtuosismo técnico, Sonny Rollins poseía una profunda visión filosófica sobre la existencia y el arte. Para honrar su memoria, su publicista rescató una reflexión compartida por el músico en 2009, la cual resuena hoy con especial fuerza:

«Creo que cuando la vida de una persona creativa llega a su fin, esta continúa en la siguiente existencia. Soy de los que creen que esta vida no lo es todo. Una persona espiritual no piensa así». El ‘Coloso’ ha dejado los escenarios terrenales, pero su eco seguirá resonando de forma imperecedera.

Share This Article
Leave a Comment

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.