NUEVA DELHI. – El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, encendió las luces de la esperanza global al declarar este domingo que en las próximas horas podría oficializarse un histórico acuerdo bilateral con Irán, un paso definitivo que buscaría poner fin al conflicto bélico entre ambas naciones.
Las declaraciones del jefe de la diplomacia estadounidense se produjeron durante una rueda de prensa en Nueva Delhi, India, en el marco de su visita oficial. El anuncio da continuidad a lo expresado la víspera por el presidente Donald Trump, quien adelantó que el borrador del pacto está «en gran medida negociado».
«Creo que, a lo mejor, hay la posibilidad de que en las próximas horas el mundo reciba buenas noticias», puntualizó el secretario de Estado ante los corresponsales internacionales.
La clave del pacto: El control del estrecho de Ormuz
El núcleo del acuerdo abordará de manera prioritaria la crisis en el estrecho de Ormuz, un paso marítimo vital para el comercio mundial de hidrocarburos. Esta vía estratégica se mantiene bloqueada casi en su totalidad por las fuerzas iraníes en represalia al ataque conjunto de Israel y Estados Unidos perpetrado el pasado 28 de febrero, detonante directo de la guerra.
Según detalló Rubio, el convenio no solo restablecerá el tránsito comercial seguro por el estrecho, sino que sentará las bases para neutralizar las tensiones atómicas en la región de Oriente Medio.
Desarme: Se buscará iniciar un proceso integral que aleje definitivamente el temor global sobre el desarrollo de armamento atómico en la nación islámica.
Programa Nuclear: Aunque Teherán sostiene firmemente que su enriquecimiento de uranio posee exclusivamente fines civiles, tanto Washington como Israel mantienen estrictas sospechas de que el programa persigue objetivos militares.
Pakistán como pieza clave de la mediación
El camino hacia este posible cese de hostilidades no ha sido sencillo. Desde que se decretó la tregua a principios de abril de este año 2026, las discusiones se habían estancado precisamente en dos puntos: las inspecciones al programa nuclear iraní y las condiciones para la reapertura de Ormuz.
A pesar de los obstáculos, la mediación diplomática ejercida por el gobierno de Pakistán ha resultado fundamental para acercar las posturas de Washington y Teherán, colocando al mundo a las puertas de un anuncio de paz largamente esperado por los mercados energéticos y la comunidad internacional.