Staten Island’s Norte vivio momentos de tensión y emergencia este viernes luego de una serie de explosiones ocurridas en una barcaza ubicada en un astillero comercial del vecindario de Arlington, dejando un saldo de al menos 16 personas heridas, entre ellas 13 bomberos y dos trabajadores de servicios médicos de emergencia.
Según informó el Departamento de Policía de Nueva York, la primera explosión ocurrió alrededor de las 3:25 de la tarde en una barcaza situada en la zona norte de Staten Island. Minutos después, decenas de unidades del Fire Department of New York (FDNY) y personal de emergencias acudieron rápidamente al lugar para controlar la situación.
Sin embargo, mientras los equipos de rescate trabajaban en la escena, una segunda explosión se produjo aproximadamente a las 4:19 de la tarde, aumentando el peligro para los socorristas y complicando las operaciones de emergencia.
Las autoridades informaron que dos bomberos y un civil sufrieron heridas graves, mientras otros dos bomberos resultaron con lesiones moderadas. Además, once personas —incluyendo bomberos y personal médico de emergencia— fueron trasladadas a hospitales locales con heridas menores.
Más de cien bomberos y trabajadores de emergencias participaron en el operativo de respuesta, en medio de una situación descrita como extremadamente peligrosa debido al riesgo de nuevas explosiones dentro del área industrial.
Las autoridades también investigaban reportes sobre un trabajador que presuntamente habría quedado atrapado dentro de un dique seco del astillero tras las detonaciones, aunque esa información no pudo ser confirmada durante las primeras horas de la noche.
El incidente generó gran preocupación entre residentes y trabajadores de la zona industrial de Arlington, mientras equipos especializados continuaban evaluando los daños estructurales y tratando de determinar qué provocó las explosiones.
Hasta el momento, las autoridades no han informado oficialmente sobre la causa exacta del incidente, aunque investigadores federales y locales ya iniciaron una revisión de seguridad en el astillero comercial donde ocurrió la emergencia.
La explosión vuelve a poner atención sobre los riesgos laborales y de seguridad en instalaciones marítimas e industriales de Nueva York, especialmente en áreas donde se manejan materiales inflamables, maquinaria pesada y operaciones portuarias de gran escala.