Los manifestantes, que defienden la obra por la generación de empleos, mostraron autorizaciones de Interior y Policía y el Intrant. El incidente coincidió con otra protesta que rechaza el proyecto.
Una jornada de movilizaciones comunitarias en el municipio de Pedro Brand terminó este domingo en un escenario de alta tensión. Agentes de la Policía Nacional dispersaron con bombas lacrimógenas a decenas de residentes que marchaban pacíficamente en respaldo a la construcción de una planta de reciclaje y valorización de residuos sólidos en el sector El Aguacate.

El incidente se produjo en la Circunvalación de Santo Domingo, cuando el contingente policial bloqueó los accesos hacia el distrito municipal de La Cuaba. Tras ser dispersados con gases, los manifestantes se vieron obligados a replegarse hacia la autopista Duarte, donde continuaron su reclamo por varios minutos.
Una marcha con aval oficial
La intervención de los cuerpos del orden tomó por sorpresa a los organizadores, quienes exhibieron ante los medios los permisos correspondientes emitidos por el Ministerio de Interior y Policía, el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) y la propia Alcaldía de Pedro Brand.
Los comunitarios criticaron el accionar policial y denunciaron una supuesta desigualdad de condiciones, argumentando que a los sectores que se oponen al proyecto sí se les ha permitido manifestarse libremente y sin incidentes. Hasta el momento, la Policía Nacional no ha ofrecido un informe oficial que justifique el uso de la fuerza contra la movilización autorizada.
«Planta de reciclaje, no vertedero»
A diferencia de las protestas tradicionales, este grupo de ciudadanos defiende la iniciativa privada alegando que el municipio urge de inversiones que dinamicen la economía local.
«Nosotros no aceptamos un vertedero, pero sí aceptamos una planta de reciclaje, que es muy diferente a un vertedero a cielo abierto», aclaró Alex Reyes, residente de la comunidad El Limón.
En el mismo sentido, otros manifestantes locales enfatizaron que el proyecto representa una oportunidad única para mitigar el desempleo juvenil en la zona. «Esa planta va a traer muchos empleos a la comunidad», apuntó Jordany Javier, motoconchista y comunitario del área.
Pedro Brand dividido en dos marchas
La intervención policial coincidió con una segunda movilización realizada el mismo domingo por un bloque de comunitarios opuestos al proyecto. Este grupo rival asegura que la obra se convertirá eventualmente en un vertedero tradicional que afectará la salud y el medio ambiente de La Cuaba, evidenciando la profunda división social que genera la gestión de los residuos sólidos en la demarcación.