Padre Las Casas, Azua. – Lo que en 2022 fue recibido con júbilo y esperanza, hoy es una fuente de frustración para más de 20 comunidades de la Cordillera Central. A cuatro años del anuncio de una inversión de RD$400 millones para concluir la carretera que conecta Guayabal (Azua) con Constanza (La Vega), la obra sigue siendo una promesa de papel que no termina de materializarse en el Presupuesto General del Estado.
El trayecto de 27 kilómetros, específicamente desde El Tetero hasta Constanza, se ha convertido en una ruta de alto riesgo. Derrumbes constantes, caminos pedregosos y precipicios peligrosos obligan a los habitantes a depender exclusivamente de vehículos todoterreno y motocicletas, poniendo en peligro la vida de quienes presentan emergencias médicas.

Un cordón umbilical entre el Sur y el Cibao La importancia de esta vía va más allá de la infraestructura; es el motor económico de comunidades como Los Fríos, El Montazo, Las Cañitas y El Tetero. La conexión permitiría:
Desarrollo Agrícola: Facilitar el traslado de productos hacia los mercados del Cibao y el Sur.
Turismo Comunitario: Potenciar la belleza natural de la Cordillera Central.
Vínculo Histórico: Formalizar una unión social donde los residentes de Azua, por cercanía, comparten incluso el acento cibaeño y realizan su vida comercial en Constanza.

Aunque pertenecen a Padre Las Casas, muchas de estas comunidades tienen más vínculo con Constanza debido a la cercanía. (Fuente Externa)
Obras a medias y nuevos peligros A pesar de que algunos tramos cerca de Los Fríos fueron asfaltados en 2024, la comunidad denuncia que los trabajos quedaron inconclusos. La falta de un puente sobre el río Las Lajas y la ausencia de alcantarillado en cañadas críticas han provocado que, durante las lluvias, el agua invada las viviendas, agravando la vulnerabilidad de la zona.
«Cada vez que alguien se enferma gravemente, corre el riesgo de morir en el camino», relatan los comunitarios, quienes exigen que el Ministerio de Obras Públicas pase de los comunicados a la ejecución definitiva de una obra vital para el desarrollo dominicano.