La nave Orion superó el punto de gravedad terrestre y ya es atraída por la Luna. La tripulación, que rompió récords de distancia, se prepara para el primer sobrevuelo humano desde 1972 mientras el mundo observa las imágenes de la cara oculta.

HOUSTON – La humanidad vuelve a mirar a las estrellas con ojos propios. Este lunes, la misión Artemis II alcanzó un hito crítico al ingresar a la «esfera de influencia lunar», el punto donde la gravedad del satélite toma el control de la nave Orion. Con una tripulación a bordo, la NASA confirmó que los astronautas ya han tenido una vista privilegiada de regiones jamás exploradas por el ojo humano, incluyendo la majestuosa Cuenca Oriental, apodada el «Gran Cañón» lunar.

Perspectivas nunca antes vistas
A diferencia de las misiones Apolo, que volaban a poca altura, Artemis II se mantendrá a unas 4,000 millas de la superficie. Esta distancia estratégica les permite captar la curvatura completa de la Luna y observar con detalle los polos, flujos de lava antiguos y cráteres de impacto masivos.

«Anoche tuvimos nuestra primera vista de la cara oculta de la Luna, y fue absolutamente espectacular», relató la astronauta Christina Koch en una transmisión directa desde el espacio. La tripulación, integrada también por Reid Wiseman, Victor Glover y Jeremy Hansen, ha sido entrenada intensamente en geología para documentar estos hallazgos.

El lado humano de la misión
A pesar de estar a más de 374,000 kilómetros de casa, la moral de la tripulación se mantiene alta. El comandante Reid Wiseman compartió un momento emotivo al lograr comunicarse con sus hijas: «Fue simplemente el momento más grande de mi vida».
La rutina a bordo combina la alta tecnología con la cotidianidad terrestre: la jornada inició con huevos revueltos, café y la música pop de Chappell Roan, demostrando que, incluso en la frontera final, la esencia humana permanece intacta.

El camino hacia la base permanente
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, subrayó que el objetivo de este sobrevuelo es recopilar datos críticos sobre la cápsula Orion, que por primera vez transporta humanos. Este es el paso previo al ambicioso alunizaje planeado para 2028, con el que se busca establecer una base permanente que sirva de trampolín para futuras misiones a Marte.

El veterano de Apolo 16, Charles Duke (90 años), envió un mensaje de aliento a la tripulación, simbolizando el paso de la antorcha entre la generación que conquistó la Luna y la que planea habitarla.