Desde la ventana del Palacio Apostólico, el papa León XIV elevó su voz este domingo contra la violencia que azota a múltiples naciones. El mandatario de la Iglesia Católica mostró su preocupación por Irán y Siria, abogando por la diplomacia sobre las armas. Asimismo, denunció la gravedad de los recientes bombardeos rusos en Ucrania, los cuales han dejado a miles sin servicios básicos en pleno invierno. «Paz y diálogo» fue el mantra del Pontífice ante la creciente inestabilidad geopolítica.