El problema de automedicarse: una práctica común que pone en riesgo la salud.

NewsDigitalTV
3 Min Read

A nivel global, se estima que millones de personas utilizan antibióticos sin receta, lo que acelera la propagación de bacterias resistentes.

Por: Sofía Hernández

En la sociedad actual, la automedicación se ha convertido en una práctica cotidiana que, aunque pareciera inofensiva, representa un serio riesgo para la salud pública, muchas personas, frente a síntomas comunes como dolor de cabeza, fiebre, gripe o malestar estomacal, recurren a medicamentos sin consultar a un profesional, confiando en la experiencia previa, en recomendaciones de familiares o en información encontrada en internet.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que la automedicación indiscriminada es una de las causas del aumento en la resistencia a los antibióticos, un problema que amenaza con dejar a la humanidad sin herramientas eficaces para combatir infecciones en el futuro.

En países como México, República Dominicana y gran parte de América Latina, la facilidad para adquirir medicamentos sin prescripción médica es uno de los factores que potencia esta práctica, en un estudio realizado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se reveló que el 70 % de los adultos reconoce haberse automedicado en los últimos 12 meses, principalmente con analgésicos, antibióticos y antiinflamatorios.

Las consecuencias de automedicarse pueden ser graves: desde reacciones adversas inesperadas, intoxicaciones o dependencia, hasta el enmascaramiento de enfermedades que requieren atención médica inmediata. Médicos de distintas especialidades coinciden en que automedicarse no solo retrasa el diagnóstico, sino que también puede agravar la condición del paciente.

En Estados Unidos, donde la venta de antibióticos está más regulada, la automedicación se da sobre todo con fármacos de libre acceso, como analgésicos o medicamentos para la acidez, sin embargo, un informe de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) advierte que incluso esos medicamentos, mal utilizados, pueden provocar daños irreversibles en órganos como el hígado o los riñones.

Pese a las campañas de concientización, el problema persiste. La automedicación está vinculada a factores culturales, económicos y hasta emocionales, muchas personas, al no tener acceso inmediato a servicios médicos o por evitar costos elevados en consultas, prefieren recurrir al “remedio casero” de la farmacia.

Los especialistas recomiendan acudir siempre a un médico antes de consumir cualquier medicamento, incluso si se trata de algo aparentemente inofensivo como una pastilla para el dolor de cabeza, asimismo, exhortan a las farmacias a cumplir con la normativa de venta y a la población a no compartir medicamentos entre familiares o amigos.

En definitiva, automedicarse puede parecer una salida rápida, pero en realidad es un camino riesgoso que compromete la salud individual y colectiva, la prevención, la educación sanitaria y la responsabilidad personal son las herramientas clave para enfrentar este problema silencioso, pero de gran impacto.

Share This Article
Leave a Comment

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.