NEW JERSEY- Con menos de dos meses para las elecciones, la contienda por la gobernación de Nueva Jersey se ha convertido en una de las más reñidas del país. Según la encuesta de Rutgers-Eagleton, la demócrata Mikie Sherrill mantiene una ventaja mínima sobre el republicano Jack Ciattarelli, en un estado que históricamente se inclina hacia el azul. Los votantes están especialmente preocupados por el aumento en las facturas de electricidad, que han afectado directamente a millones de hogares, sumándose a los altos impuestos a la propiedad y al costo general de vida en el estado. Este escenario ha convertido la energía y la economía doméstica en los temas centrales de la campaña, captando la atención de residentes y medios por igual.

Ambos candidatos han presentado propuestas muy distintas para abordar la crisis energética. Sherrill propone declarar un estado de emergencia en los costos de servicios públicos, congelar las tarifas, trabajar con reguladores estatales y federales, y aumentar la producción de energía local para reducir los costos a los consumidores. Ciattarelli, por su parte, culpa al gobernador Phil Murphy por el cierre de varias plantas de generación eléctrica y promete reabrirlas, convertirlas a gas natural, ampliar la energía nuclear y fomentar la energía solar en los almacenes construidos recientemente en todo el estado. Las diferencias reflejan no solo enfoques distintos sobre política energética, sino también debates sobre la influencia de la política federal y el papel que podrían jugar las decisiones del gobierno de Washington en el bolsillo de los neoyorquinos.

El primer gran debate de la campaña será el 21 de septiembre, frente a estudiantes y profesores universitarios del condado de Mercer, y se centrará en los temas que más afectan a la economía de los residentes: costo de vida, electricidad e impuestos a la propiedad. Los analistas coinciden en que este encuentro podría marcar un punto de inflexión, ya que los votantes buscan claridad sobre quién podrá resolver de manera efectiva los problemas cotidianos que enfrentan. Con un electorado preocupado por sus finanzas y una diferencia mínima en las encuestas, la elección de 2025 promete ser una de las más observadas y decisivas en Nueva Jersey en los últimos años, con resultados que podrían tener impacto más allá del estado.