WASHINGTON- El equipo del presidente Donald Trump comenzó a reforzar las medidas de seguridad mientras la conmoción y la ira se apoderaban de la Casa Blanca tras el asesinato del activista conservador Charlie Kirk.
Un funcionario senior informó que la ceremonia del Pentágono para conmemorar el aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001 fue trasladada a un lugar más seguro, a fin de que Trump pudiera pronunciar un discurso.
El jueves por la noche, durante la asistencia del presidente a un juego en el Yankee Stadium de Nueva York, el Servicio Secreto confirmó que se implementaron controles de seguridad ampliados.
Más allá de los eventos de esta semana, el equipo presidencial mantiene discusiones más amplias sobre cómo incrementar la protección de Trump, según funcionarios de la Casa Blanca. Uno de ellos describió el ambiente como de duelo, señalando que algunos asesores incluso expresaron temor por su propia seguridad.
Trump confirmó además que tiene la intención de asistir al funeral de Kirk: “Me han pedido que vaya, y creo que tengo la obligación de hacerlo”, declaró.