Por: Sofía Hernández
ADRIANA es el nombre del nuevo analgésico japonés que podría cambiar la manera en que se trata el dolor, creado con la capacidad de ofrecer un alivio comparable al de la morfina pero sin los riesgos típicos de los opioides.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Kioto ha diseñado este fármaco innovador que marcaría un antes y un después en la medicina moderna, al proporcionar terapias más seguras y sostenibles para quienes padecen dolor crónico o postoperatorio.
A diferencia de la morfina, su acción no se centra en los receptores responsables de generar adicción. El efecto analgésico se consigue mediante la modulación de la noradrenalina, una sustancia que el organismo produce en situaciones de estrés y que contribuye a reducir la sensación de dolor. Al bloquear receptores específicos (α2B-adrenérgicos), ADRIANA estimula la liberación natural de noradrenalina y activa los receptores que realmente mitigan el dolor, sin comprometer el corazón ni la presión arterial.
Tras extensas pruebas en animales que confirmaron su eficacia, el medicamento fue evaluado en seres humanos en el Hospital Universitario de Kioto. Los ensayos iniciales incluyeron tanto voluntarios sanos como pacientes con cáncer de pulmón, demostrando buena tolerancia y resultados positivos.
Para Masatoshi Hagiwara, director del proyecto, ADRIANA representa “una oportunidad tangible para reducir el uso de opioides en la práctica clínica”, con la meta de brindar alivio a personas que enfrentan diversos tipos de dolor.
Actualmente, el desarrollo continúa con un ensayo clínico más amplio en Estados Unidos, en colaboración con BTB Therapeutics, la empresa biotecnológica derivada de la universidad.