Viajeros que requieren visa para ingresar a Estados Unidos enfrentan nuevas trabas tras una regla de la administración Trump anunciada el fin de semana. El Departamento de Estado informó que los solicitantes de visas no inmigrantes deberán agendar su entrevista en la embajada o consulado de su país de residencia. Quienes lo intenten en otro país encontrarán más obstáculos para calificar.
El cambio afecta a turistas, estudiantes, trabajadores temporales, viajeros de negocios y solicitantes de visas de corta duración. El objetivo es frenar la práctica de miles de personas que buscaban entrevistas en otras naciones para evitar los retrasos en sus países, donde la pandemia de COVID-19 agravó los tiempos de espera.
Actualmente, en algunos consulados de EE.UU. la espera supera un año en promedio: Tegucigalpa, Honduras (17.5 meses), Hermosillo, México (22.5 meses) y Santo Domingo, República Dominicana (más de 8 meses). Además, EE.UU. introdujo un nuevo “cargo de integridad de visa” de al menos $250 dólares, que se suma al costo regular del trámite, encareciendo aún más el proceso.