Por: Sofía Hernández
Una de las principales inquietudes de los padres con hijos en edad escolar es la preparación de la lonchera. Aunque pueda parecer una tarea sencilla, organizar un menú que favorezca la salud y el buen desempeño académico de los niños es fundamental, ya que una adecuada alimentación previene enfermedades y fortalece el sistema inmunológico.
Sin embargo, esta labor no tiene por qué resultar complicada, la clave está en planificar una lonchera equilibrada, variada y práctica de consumir, es esencial priorizar la higiene: lavar correctamente frutas y vegetales, preparar los alimentos en un entorno limpio y organizar el menú con anticipación para evitar la improvisación, además, se recomienda utilizar recipientes térmicos que conserven la frescura de los alimentos.
Una lonchera saludable contribuye a mantener niveles estables de energía y concentración, disminuye la tentación por la comida ultraprocesada, mejora el rendimiento escolar, fomenta hábitos alimenticios positivos y ayuda a mantener un peso adecuado.
Para lograrlo, se sugiere incluir los tres grupos principales de alimentos, variar las combinaciones para evitar la monotonía, elegir envases fáciles de abrir y mantener siempre los productos frescos, la hidratación juega un papel clave: se deben evitar los refrescos y preferir jugos naturales sin azúcar, así como garantizar una buena porción de agua.
Opciones recomendadas para la lonchera incluyen:
Frutas y verduras: manzana, uvas, plátano, banano, zanahoria, pepino, tomate, entre otras, que aportan fibra, vitaminas y antioxidantes.
Proteínas: huevo, pollo, atún, queso, yogur natural, que ayudan a mantener la energía.
Carbohidratos saludables: pan integral, tortillas de maíz, galletas integrales, arroz, avena, que brindan energía sostenida.
Grasas saludables: aguacate, nueces, semillas y almendras.
Preparar una lonchera de forma adecuada no solo es una muestra de responsabilidad, sino también un acto de amor y cuidado hacia los hijos.
Fuente: masnutricion.com