Varios colaboradores y simpatizantes cercanos del alcalde de Nueva York, Eric Adams, se preparan para enfrentar nuevos cargos de corrupción en los próximos días, según fuentes con conocimiento del caso. Entre los señalados figuran Ingrid Lewis-Martin, exasesora principal y confidente del alcalde, junto con su hijo Glenn Martin II, ambos ya procesados el año pasado. También están mencionados Jesse Hamilton, exsenador estatal y amigo de Adams que ocupa un alto cargo en la ciudad, así como los hermanos Gina y Tony Argento, empresarios influyentes cuyos aportes superan los 20,000 dólares a las campañas del alcalde.
Aunque Adams no ha sido acusado directamente, esta nueva ola de procesos judiciales representa un golpe significativo a su reputación, justo a pocos meses de que busque la reelección para un segundo mandato. Las acusaciones se suman a las controversias que ya han empañado su gestión y podrían convertirse en un eje central del debate electoral.
Para los críticos, los cargos muestran un patrón preocupante en el círculo íntimo del alcalde; para sus defensores, se trata de investigaciones en curso que aún no prueban culpabilidad. En cualquier caso, el impacto político y legal amenaza con eclipsar la campaña de Adams en un momento decisivo para el futuro de su administración.