El fiscal general de Brasil, Paulo Gonet, pidió a la Corte Suprema que condene al expresidente Jair Bolsonaro y a siete de sus excolaboradores por su supuesta participación en un intento de golpe de Estado contra Luiz Inácio Lula da Silva. La Fiscalía acusa a los imputados de cinco delitos graves, incluyendo conspiración golpista, asociación criminal armada, intento de abolición violenta del orden democrático, daños calificados por violencia y destrucción de patrimonio protegido. Las penas para los acusados podrían oscilar entre 12 y 40 años de prisión.
Las investigaciones revelaron una abundante cantidad de pruebas, como documentos escritos, archivos digitales, intercambios de mensajes y testimonios, que según la Fiscalía demuestran la existencia de una conspiración para impedir el funcionamiento de los poderes del Estado y derrocar a un gobierno legítimo.
El caso se centra en los disturbios del 8 de enero de 2023, cuando seguidores radicales de Bolsonaro atacaron las sedes del Congreso, el Supremo Tribunal y la Presidencia, buscando forzar la intervención militar y destituir a Lula.
El proceso judicial se encuentra en la Primera Sala del Supremo Tribunal, donde ya concluyó la fase de instrucción y se esperan los alegatos de la defensa. Además de los ocho principales acusados, hay más de treinta personas pendientes de juicio por su implicación en los hechos.
La sentencia podría conocerse entre septiembre y octubre de este año, mientras que a nivel internacional, el caso ha provocado tensiones, incluyendo la reciente reacción del expresidente estadounidense Donald Trump, quien calificó el proceso como una “persecución” y anunció sanciones comerciales contra Brasil.
Fuente: EFE / N Digital