El presunto suicidio de Roman Starovoit, exministro ruso de Transportes y antiguo gobernador de Kursk, ha generado conmoción en los círculos políticos del Kremlin, su fallecimiento ocurrió horas después de ser destituido por el presidente Vladímir Putin, en medio de acusaciones de corrupción y posibles órdenes de arresto.
Fue hallado sin vida en su vehículo, con indicios de haberse disparado, aunque las autoridades aún no han esclarecido todos los detalles del caso, cientos de figuras gubernamentales asistieron al velorio en el hospital presidencial, mientras que Putin se ausentó del acto fúnebre.
Este caso se suma a una ola de purgas internas en la élite política rusa, marcadas por detenciones de altos cargos vinculados al mal manejo de recursos durante la ofensiva militar en Ucrania, expertos aseguran que las reglas del poder han cambiado drásticamente desde el inicio de la guerra, y que ya no existe protección para quienes antes eran intocables.
La muerte de Starovoit refleja un clima de miedo e incertidumbre, donde las autoridades buscan culpables visibles para fracasos militares, sin importar su jerarquía.
Fuente: ELDESPATE